lunes, 3 de diciembre de 2012

Cómo ven los bebés


Los recién nacidos pasan mucho tiempo con los ojos cerrados. De a ratos parpadean, los abren un poco y da la impresión de que están mirando al vacío. Esto hace suponer a los padres que el bebé prácticamente no ve nada. Sin embargo, se sabe que, dentro del útero, ya distingue la claridad de la oscuridad, aunque el desarrollo de la visión propiamente dicho no empiece hasta el momento en que el chiquito nace.
Al principio, el pequeño ve todo bastante borroso porque su visión no está suficientemente desarrollada. Llegar a percibir los contornos de las personas y objetos que lo rodean con total nitidez le llevará un tiempo. Pese a que el sentido de la vista es el que más células nerviosas tiene, el cerebro del bebé debe madurar todavía para ser capaz de procesar los estímulos que le envían los ojos. Tampoco es capaz de controlar ambos ojos a la vez y bizquea un poquito. Pero esto es algo normal a su edad.
Hacia la cuarta semana, el bebé reacciona cada vez mejor a la luz y los movimientos. Empieza a sentirse muy atraído por los rostros, especialmente por el de la mamá y también por algunos objetos(sonajeros o móviles). Hasta los tres meses, la distancia a la que se sitúan los objetos o personas es importante. Todo lo que no está a 25 centímetros de separación lo verá borroso.
A los seis meses alcanza una buena agudeza visual y puede ver con bastante nitidez a las personas y el entorno que lo rodea. Y un poco antes del año ya es un lince. Ve bien de cerca y  de lejos, sigue con interés lo que se mueve frente a él, aunque sea en forma rápida, y no se le escapa un solo detalle.

Cuándo llevar al bebé al oculista


La consulta a un experto es imprescindible si detectamos que nuestro hijo:
• Aparta los ojos cuando se encuentra frente a una fuente de luz.
• En las primeras semanas de vida, presenta en los ojos una infección persistente (es probable que tenga tapado el conducto lagrimal).
• No logra seguir con la vista un móvil o un objeto de colores.
• Tiene más de siete meses y bizquea a menudo o pestañea en forma acelerada. (A los seis meses generalmente posee la capacidad de coordinar los dos ojos y ya determina cuál de las caras que se ofrecen a su vista le agrada o desagrada.)
• Entrecierra los ojos e inclina la cabeza al mirar un objeto.
• Acerca excesivamente los objetos a los ojos para observarlos.
• Sin estar resfriado, evidencia tener conjuntivitis (tiene los ojos llorosos y los párpados pegados por el pus).
• Presenta cualquier tipo de manchas en la pupila. (Al año, la visión es perfecta y el iris ya ha tomado su color definitivo.)
Uno de los más valiosos intercambios entre la madre y el bebé se produce a través de la mirada. Por lo tanto, es imprescindible estar atentas al funcionamiento y correcto desarrollo del aparato visual ya que de él depende una parte fundamental de su crecimiento.

Estímulos para la capacidad visual del bebé


esde el ler mes: situar al “alcance de la vista” del bebé los clásicos objetos utilizados para su higiene cotidiana, como el bote de los polvos de talco, las diversas esponjas, etc., procurando escogerlos de colores vivos. No hay que colocar la cuna frente a una pared sin ventana; procurar que el niño pueda percibir la luz de una manera uniforme.
Desde el 3er mes: hacer que pueda ver las diferentes frutas de la temporada; que nunca le falten juguetes de colores intensos y de formas diferentes.
Desde el 4to mes: cuando lo llevé de paseo en cochecito, mantenerlo sentado (sin que las correas le opriman) para que pueda observar todo cuanto haya que ver a su alrededor. Pasarle lentamente, por delante de los ojos, los juguetes de arriba abajo y de izquierda a derecha. Repetir este simple ejercicio de manera que el niño pueda captar las diferencias existentes entre los distintos juguetes.
Desde el 5to mes: darle cubos de diferentes colores. Observar cuáles son los cubos en los que se fija más y tenerlo en cuenta para después poder escoger vestidos, colchas, muebles para su cuarto, etcétera, del color que más atrae su atención.
Desde el 6to mes: pintar en grandes cartones figuras geométricas distintas y con varios colores.

martes, 27 de noviembre de 2012

Desarrollo y crecimiento: de 0 a 6 meses


En los primeros meses de vida se dan los avances más drásticos y sorprendentes. Es increíble pensar que el frágil recién nacido será en poco tiempo un bebé capaz de interactuar con su entorno.
0 a 1
  • Se comunica mediante el llanto, la única forma que tiene para expresar sus necesidades. Pronto reconocerás los diferentes tonos y sus significados
  • Ve, aunque sólo distingue con claridad los bordes de las cosas cercanas (a una distancia de entre 20 y 35 cm de su cara). Se siente muy atraído por los objetos contrastados, como las caras, y por los que se mueven
  • Escucha. Su mayor fascinación será descubrir el sonido de su voz y el de la tuya, que antes escuchaba dentro del útero. Responde a los sonidos fuertes
  • Sonríe, pero es un acto reflejo
  • Su cuerpo comenzará a estirarse. Hay que sostenerle muy bien la cabeza, que gira hacia los lados cuando está acostado
  • Patalea y mueve los brazos de forma desordenada
  • Tiene reflejos fuertes
  • Su olfato, muy desarrollado al nacer, hará que reconozca tu olor
1 a 2
  • Alrededor de la sexta semana sonreirá verdaderamente por primera vez
  • Poco a poco dejará de apretar la mano y la extenderá para tratar de agarrar objetos
  • Es capaz de voltear la cabeza cuando algo llama su atención
  • Sigue ejercitando sus extremidades, pero con menos desorden que antes
  • Su visión es menos borrosa; imita tus gestos y los movimientos de tu boca cuando le hablas
  • Responde a las muestras de afecto
  • Emite pequeños gritos de emoción
2 a 3
  • Descubre sus manos y se divierte examinándolas: abriéndolas, cerrándolas y juntándolas
  • Se lleva los pies y las manos a la boca
  • Es capaz de recordar a algunas personas y objetos
  • Experimenta con sonidos de vocales y trata de “socializar”. Cuanto más le hables, mejor 
  • Disfruta de los juguetes que tienen sonidos y también de los colgantes
  • Si lo pones boca abajo, es capaz de levantar la cabeza y el pecho
3 a 4
  • Sostiene la cabeza firmemente
  • Duerme hasta seis horas de corrido durante la noche
  • Su curiosidad ha aumentado
  • Hace sonidos cada vez más complejos y balbucea mucho
  • Usa ambos ojos para ver algo fijamente, y sigue los objetos en movimiento
  • Explora su cara con las manos
  • Empieza a reír ruidosamente
  • Le gustan las texturas
4 a 5
  • Se lleva todo a la boca
  • Le divierte empujar los pies contra las superficies
  • Se interesa por su imagen en el espejo, aunque no sabe qué es
  • Disfruta estar sentado, pero no puede sostenerse solo
  • Se expresa de formas no verbales: te empuja si se aburre o voltea la mirada si algo le desagrada
  • Agarra sus juguetes y los manipula
  • Pasa de la risa al llanto fácilmente
  • Su cara es muy expresiva; mira objetos fijamente
5 a 6
  • Sacude sus juguetes y lo que esté a su alcance; aún no puede soltar las cosas debido al reflejo de prensión
  • Practica el uso de su lengua y labios para producir sonidos nuevos, con vocales y consonantes
  • Abre la boca para comer cuando le acercas la cuchara
  • Es posible que comience la dentición
  • Se concentra por más tiempo en una cosa
  • Sostiene su biberón
  • Rueda sobre su estómago y patalea
  • Disfruta mucho socializar, ya sea con bebés o con adultos
  • Estira los brazos para que lo alcen